Rizartrosis: por qué te duele la base del pulgar y cómo cuidarlo sin dejar de usar tus manos.

Giras una llave, abres una botella o sostienes el teléfono y sientes una punzada profunda en la raíz del pulgar. Si te pasa seguido, es probable que se trate de rizartrosis, es decir, artrosis de la articulación trapeciometacarpiana, en la base del pulgar.
De hecho, se estima que el pulgar participa en cerca del 40 % de la función de la mano. Por eso, cuando duele su base, todo cuesta más. Sin embargo, la rizartrosis no significa dejar de usar tus manos. Con una órtesis a la medida, ejercicios y cambios en la forma de agarrar, la mayoría de las personas recupera actividades sin dolor.
En resumen
- La rizartrosis es el desgaste del cartílago en la base del pulgar, entre el trapecio y el primer metacarpiano.
- Duele sobre todo al pellizcar, girar y apretar: abrir frascos, girar llaves o exprimir.
- El primer tratamiento es conservador: órtesis corta de pulgar, protección articular y ejercicios.
- La cirugía se considera cuando el dolor sigue después de meses de tratamiento bien llevado.
¿Qué es la rizartrosis y por qué aparece?
La articulación trapeciometacarpiana (también llamada carpometacarpiana o CMC del pulgar) une el primer metacarpiano con el hueso trapecio. Además, tiene forma de silla de montar. Gracias a ella, el pulgar puede girar, separarse y colocarse frente a los demás dedos para hacer pinzas y agarres.
- Mucha carga en poco espacio. Al hacer una pinza, la base del pulgar recibe cerca de 12 veces la fuerza que aplicas en la punta. Incluso, en un agarre fuerte la compresión puede ser mucho mayor (Cooney y Chao, 1977).
- Desgaste del cartílago. Con el tiempo, la laxitud de los ligamentos y el uso repetido desgastan el cartílago. Así, aparecen roce, dolor e inflamación.
- Inestabilidad y deformidad. Después, la base del metacarpiano tiende a desplazarse hacia afuera y atrás. Como consecuencia, el pulgar se va cerrando hacia la palma (aducción) y, en fases avanzadas, la articulación de en medio se dobla hacia atrás: el llamado pulgar en Z.
¿Quién tiene más riesgo de rizartrosis?
- Mujeres después de la menopausia. En un estudio, una de cada cuatro mostró rizartrosis en la radiografía (Armstrong et al., 1994).
- Laxitud articular. En estos casos, los ligamentos más flexibles dejan la base del pulgar menos estable.
- Uso intenso de pinzas. Costura, cocina, peluquería, trabajo manual o uso prolongado del celular.
- Lesiones previas. Fracturas o esguinces en la base del pulgar.
Un dato importante: en ese mismo estudio, muchas mujeres con desgaste en la radiografía no tenían dolor. Es decir, la imagen no lo dice todo; lo que más pesa para decidir el tratamiento es cuánto te limita en tu día a día.
Síntomas de la rizartrosis
Por lo general, el síntoma principal es el dolor en la base del pulgar, muy cerca de la muñeca, al pellizcar o girar. Además, puede haber pérdida de fuerza para abrir frascos, rigidez por la mañana, un bulto en la base del pulgar y, con el tiempo, dificultad para abrir la mano por completo.
Si además sientes hormigueo en los dedos, conviene descartar un síndrome del túnel del carpo, porque con frecuencia aparecen juntos.
Grados de la rizartrosis (clasificación de Eaton-Littler)
La radiografía ayuda a ubicar la etapa del desgaste (Wolfe et al., 2017):
- Grado I. El espacio articular se ve normal o un poco ensanchado por inflamación.
- Grado II. Después, el espacio se estrecha y aparecen osteofitos pequeños, de menos de 2 mm.
- Grado III. En este punto, hay desgaste importante y osteofitos de más de 2 mm.
- Grado IV. Además, se desgasta la articulación vecina, entre el escafoides y el trapecio.
¿Cirugía o rehabilitación para la rizartrosis?
Aun así, la decisión no depende solo de la radiografía. También cuentan el dolor, tu edad, tu trabajo y lo que necesitas hacer con tus manos. Por eso es clave una valoración en terapia de mano.
Cuándo empezar con rehabilitación (tratamiento conservador)
- Grados I a III. Sobre todo si el dolor aparece con actividades de fuerza.
- Pulgar todavía flexible. Es decir, el pulgar todavía se abre bien y no hay rigidez fija.
- Qué combina. Órtesis a la medida, protección articular, ejercicios de estabilidad y, si el médico lo indica, analgésicos o una infiltración. En un ensayo aleatorizado, usar la órtesis en las actividades diarias redujo el dolor desde las primeras semanas (Gomes Carreira et al., 2010).
Cuándo se recomienda cirugía
- Sin mejoría. El dolor sigue limitando tus actividades después de varios meses de tratamiento conservador bien llevado.
- Etapas avanzadas. Desgaste importante con dolor constante o deformidad que avanza.
- Qué opciones hay. La más común es la trapeciectomía: se retira el trapecio y, a veces, se agrega una suspensión con un tendón vecino. También existen la prótesis trapeciometacarpiana y la artrodesis (fusión), esta última para personas jóvenes con alta demanda de fuerza. Una revisión Cochrane no encontró que una técnica sea claramente superior a otra (Wajon et al., 2015). Por eso, la elección se hace en conjunto con tu cirujano de mano.
Órtesis para rizartrosis: estabilizar la base, no toda la mano
Por ejemplo, muchas férulas de farmacia incluyen una varilla que bloquea la muñeca por completo. Así se pierde movilidad que no hacía falta y, además, el soporte no queda justo en la base del pulgar. En cambio, una órtesis corta de pulgar a la medida se apoya en la mano y deja libre la muñeca.
- Cómo funciona. Sostiene la base del pulgar en una posición abierta, en forma de “C”. Así, frena el desplazamiento del metacarpiano y reduce el roce al pellizcar.
- Por qué a la medida. La moldeamos en termoplástico o la diseñamos con impresión 3D. De este modo, se ajusta a tu anatomía y a tus actividades; si la articulación media del pulgar se dobla hacia atrás, también la controlamos.
- Cuándo usarla. Por lo general, durante las tareas de esfuerzo y, si hay dolor nocturno, también para dormir. En un estudio, la mayoría de los pacientes prefirió la órtesis corta sobre la larga (Weiss et al., 2000).
Terapia de mano para la rizartrosis: más allá de la férula
La órtesis alivia; sin embargo, el tratamiento completo también enseña a cuidar la articulación. En terapia ocupacional trabajamos:
- Protección articular. Cambiar pinzas finas forzadas por agarres más amplios y usar la palma en lugar de la punta del pulgar.
- Ejercicios de estabilidad. Activación guiada del primer interóseo dorsal y de los músculos de la eminencia tenar, que ayudan a mantener abierta la base del pulgar.
- Adaptaciones. Mangos engrosados, abridores de frascos, antiderrapantes y herramientas eléctricas cuando es posible.
- Manejo del dolor. Calor superficial, control de la inflamación y una dosificación de actividades que respete tu tolerancia.
Si también tienes molestias en otros dedos, puedes leer sobre el dedo en gatillo o el dedo en cuello de cisne.
Guía rápida: qué hacer y qué evitar
Sí, haz esto
- Usa tu órtesis en tareas de esfuerzo: cocinar, cortar, cargar bolsas o escribir mucho tiempo.
- Usa mangos gruesos y antiderrapantes para abrir tapas sin torcer el pulgar.
- Sostén libros, tazas o la tablet apoyados en la palma abierta, no en pinza.
Mejor evita
- Jalar o “tronar” el pulgar para aliviar la presión; puede irritar más la articulación.
- Mantener el pulgar apretado contra el índice por mucho tiempo, por ejemplo al usar el celular.
- Cargar bolsas colgadas del espacio entre el pulgar y el índice.
Tu pulgar merece una valoración a tiempo.
En RehabiliTO valoramos en qué etapa está tu rizartrosis, fabricamos tu órtesis corta de pulgar a la medida, en termoplástico o impresión 3D, y te enseñamos a proteger tu pulgar en casa y en el trabajo.
Preguntas frecuentes sobre la rizartrosis
¿Por qué me duele la base del pulgar al abrir frascos o girar llaves?
Al hacer una pinza de fuerza, la base del pulgar recibe cerca de 12 veces la fuerza que aplicas en la punta. Si el cartílago está desgastado por la rizartrosis, esa carga se convierte en dolor.
¿La órtesis para rizartrosis me quitará movilidad de toda la mano?
No. Una órtesis corta de pulgar a la medida estabiliza solo la base del pulgar y deja libres la muñeca y los demás dedos, para que puedas escribir, cocinar y trabajar.
¿Conviene una infiltración con esteroides en la base del pulgar?
Una infiltración indicada por tu médico puede aliviar el dolor por un tiempo en fases de mucha inflamación. Sin embargo, el alivio dura más si se combina con órtesis, ejercicios y cambios en la forma de usar la mano.
¿La férula debilita los músculos de mi mano?
No, si se usa bien. La órtesis corta deja trabajar a la mano, y el plan de terapia incluye ejercicios para mantener y mejorar la fuerza de los músculos que estabilizan el pulgar.
¿Qué pasa si no trato la rizartrosis a tiempo?
El pulgar puede cerrarse poco a poco hacia la palma y perder apertura. Como resultado, cuesta más tomar objetos medianos o grandes y el dolor suele aumentar.
Este contenido es informativo y no sustituye una valoración profesional. Si tienes molestias en tus dedos, consulta a un especialista.
Referencias
- Armstrong, A. L., Hunter, J. B., & Davis, T. R. (1994). The prevalence of degenerative arthritis of the base of the thumb in post-menopausal women. Journal of Hand Surgery (British Volume), 19(3), 340–341. https://doi.org/10.1016/0266-7681(94)90085-x
- Cooney, W. P., & Chao, E. Y. (1977). Biomechanical analysis of static forces in the thumb during hand function. The Journal of Bone and Joint Surgery. American Volume, 59(1), 27–36.
- Gomes Carreira, A. C., Jones, A., & Natour, J. (2010). Assessment of the effectiveness of a functional splint for osteoarthritis of the trapeziometacarpal joint on the dominant hand: A randomized controlled study. Journal of Rehabilitation Medicine, 42(5), 469–474. https://doi.org/10.2340/16501977-0542
- Skirven, T. M., Osterman, A. L., Fedorczyk, J. M., Amadio, P. C., Feldscher, S. B., & Shin, E. K. (Eds.). (2020). Rehabilitation of the hand and upper extremity (7.ª ed.). Elsevier.
- Wajon, A., Vinycomb, T., Carr, E., Edmunds, I., & Ada, L. (2015). Surgery for thumb (trapeziometacarpal joint) osteoarthritis. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2015(2), CD004631. https://doi.org/10.1002/14651858.CD004631.pub4
- Weiss, S., LaStayo, P., Mills, A., & Bramlet, D. (2000). Prospective analysis of splinting the first carpometacarpal joint: An objective, subjective, and radiographic assessment. Journal of Hand Therapy, 13(3), 218–226. https://doi.org/10.1016/s0894-1130(00)80005-8
- Wolfe, S. W., Hotchkiss, R. N., Pederson, W. C., Kozin, S. H., & Cohen, M. S. (Eds.). (2017). Green’s operative hand surgery (7.ª ed.). Elsevier.