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Tabla canadiense en terapia de mano · Profesionales

Tabla canadiense en terapia de mano: biomecánica, dosificación y razonamiento clínico.

Por Josué Vargas, Lic. en Terapia Ocupacional · Máster en Fisioterapia y Kinesiología Deportiva · Terapeuta de Mano y Extremidad Superior (UNIA, España) · Fellowship ASHT · Lectura de 18 min
Configuración de la tabla canadiense en terapia de mano con varillas, correa y elástico para un ejercicio de dedos

Además, la tabla canadiense en terapia de mano es una plataforma multiperforada de mecanoterapia. Asimismo, con ella se construyen configuraciones pasivas, activas, resistidas y funcionales para la mano y la extremidad superior. Sin embargo, no constituye un protocolo ni posee un efecto terapéutico intrínseco.

Asimismo, su valor clínico reside en controlar posición, dirección, brazo de palanca, resistencia, recorrido, tiempo y complejidad de la tarea a partir de una evaluación individual. Además, este artículo integra los fundamentos descritos para el tablero con principios actuales de biomecánica, mecanobiología, terapia de mano y práctica centrada en la ocupación. Además, delimita la evidencia: existen bases razonables para usar carga y movimiento controlados, pero la investigación clínica específica sobre la tabla canadiense en terapia de mano como dispositivo es escasa. Por tanto, sus resultados no deben atribuirse al aparato de forma aislada, sino al ejercicio seleccionado, la dosis, el momento biológico y la calidad del razonamiento clínico.

Ideas centrales

  • Concepto: la tabla es una interfaz de dosificación mecánica, no una intervención autosuficiente.
  • Decisión: primero se selecciona el objetivo funcional y la estructura diana; después, la configuración.
  • Seguridad: se progresa según la respuesta tisular y los criterios de reparación, no solo por el tiempo transcurrido.

Definición y alcance clínico de la tabla canadiense en terapia de mano

Asimismo, la configuración básica comprende un tablero multiperforado y bastones o varillas, habitualmente acolchados. A ellos pueden añadirse correas, elásticos, cilindros, planchas, tornillos, masillas y adaptaciones específicas. Valero Arregui y Font Junyent (2020, pp. 175–183) describen su uso para recuperar o mejorar funciones de una o varias estructuras de la mano. Asimismo, para ello, emplean técnicas basadas en biomecánica y en la aplicación de fuerzas sobre tejidos con comportamiento viscoelástico.

Además, el origen histórico exacto del dispositivo es desconocido; las reconstrucciones citadas en la literatura especializada rastrean referencias hasta aproximadamente 1930. Asimismo, esta incertidumbre obliga a evitar afirmaciones no verificadas sobre un supuesto origen canadiense o sobre una técnica única y estandarizada.

Asimismo, en la práctica de terapia de mano, la tabla canadiense integra mano, muñeca, antebrazo, codo, hombro y control postural. Por ello, llamarlo aparato de dedos reduce su alcance. No obstante, esa versatilidad exige precisión: una misma postura cambia radicalmente su demanda al modificar el punto de anclaje, la longitud inicial del elástico, la distancia al eje articular o la estabilización proximal.

La tabla canadiense en terapia de mano como interfaz de dosificación

Además, el razonamiento comienza por la actividad que la persona desea recuperar y por el factor que limita el desempeño. Después se selecciona el tipo de estímulo. En cambio, escoger primero un ejercicio atractivo del tablero favorece intervenciones descontextualizadas.

Actividad prioritaria → limitación identificada → estructura diana → estímulo mecánico → configuración → dosis → reevaluación

VariableQué modificaEjemplo en la tabla
MagnitudIntensidad de la fuerza externa o internaRigidez del elástico, masa, tensión de la correa
DirecciónVector y tejidos predominantesCambiar el anclaje de palmar a radial
Brazo de palancaMomento articular con una fuerza similarAlejar el punto de resistencia del eje
RecorridoExcursión articular y tendinosaLimitar o ampliar la trayectoria entre varillas
VelocidadDemanda de control y tasa de cargaMovimiento lento frente a rápido
RepeticionesVolumen y fatiga acumuladaSeries breves frente a práctica prolongada
Tiempo bajo tensiónDuración del estímulo por repeticiónIsométrico o posición sostenida
RecuperaciónRestauración del rendimiento y modulación de la respuestaPausas entre series o días de carga
ComplejidadDemanda perceptiva y motoraSecuencia, doble tarea o meta funcional

Fundamentos biomecánicos de la tabla canadiense en terapia de mano

Fuerza, estrés y deformación

Asimismo, la fuerza es la acción mecánica externa o interna. Además, el estrés mecánico representa la fuerza distribuida sobre un área; la deformación (strain) es el cambio relativo de longitud o forma que resulta de esa carga. De hecho, la célula no percibe la varilla o el elástico como objetos: percibe la deformación de su matriz y las variaciones de tensión, compresión y cizallamiento en su microambiente.

Por otro lado, una misma fuerza externa no produce el mismo estrés en todos los tejidos. Asimismo, la superficie de contacto, la geometría, la posición articular, la velocidad, la rigidez, el edema, la cicatriz y la fase de reparación modifican la distribución. Por eso, la graduación clínica no puede reducirse al color de una banda elástica ni al número de repeticiones.

Momento, palanca y estabilización

Además, el momento articular depende de la fuerza y de su distancia perpendicular al eje. Así, al mover un anclaje o ampliar la palanca, la demanda muscular aumenta sin cambiar el accesorio. La estabilización proximal también modifica el ejercicio: si el objetivo es la pronosupinación, permitir compensación de hombro o inclinación de tronco reduce la especificidad o desplaza la carga.

Ahora bien, la compensación no siempre es un error. En fases funcionales puede ser una estrategia válida si mejora el desempeño sin riesgo. Por lo tanto, conviene distinguir entre una adaptación ocupacional útil y una compensación que oculta falta de control o sobrecarga otra estructura.

Regla cóncavo-convexa y objetivo articular

Asimismo, las configuraciones pasivas o asistidas que buscan modificar la movilidad articular requieren conocer la artrocinemática y la dirección de deslizamiento apropiada. La regla cóncavo-convexa orienta el análisis; sin embargo, no sustituye la exploración de la articulación, la identificación de la barrera final ni la consideración de dolor, inestabilidad, bloqueo óseo o restricción extraarticular.

Viscoelasticidad y respuesta dependiente del tiempo

Además, los tejidos conectivos muestran comportamiento dependiente del tiempo. Bajo una carga sostenida presentan fluencia (creep); ante una deformación mantenida, disminuye gradualmente el estrés necesario para conservarla (relajación de estrés). En consecuencia, parte de la ganancia obtenida al final de una sesión puede ser temporal. Asimismo, puede reflejar redistribución de líquidos, calentamiento, tolerancia al estiramiento o deformación viscoelástica, y no remodelación estructural inmediata.

Modalidades de intervención con la tabla canadiense en terapia de mano

ModalidadObjetivo posibleRiesgo de interpretación
Pasiva o posicionamientoMovilidad, elongación controlada, preparaciónConfundir un aumento inmediato con remodelación permanente
Activa asistidaFacilitar la trayectoria con menor demandaAportar más asistencia de la necesaria
ActivaControl motor, excursión, coordinación y deslizamientoPriorizar cantidad sobre calidad
ResistidaFuerza, resistencia y tolerancia progresivaProgresar por accesorio y no por respuesta
IsométricaGenerar tensión con movimiento mínimoAsumir que siempre es inocua
FuncionalRecrear componentes de una ocupaciónSimular el gesto sin representar su demanda real
Doble tareaIntegración cognitivo-motoraAñadir complejidad antes de estabilizar el patrón

Asimismo, las técnicas directas reclutan sobre todo la musculatura responsable del movimiento objetivo. En cambio, las indirectas buscan influir en la estructura o favorecer el deslizamiento mediante movimientos relacionados, con menor demanda sobre el tejido diana. Por su parte, las técnicas funcionales incorporan agarres, torsiones, giros o secuencias cercanas a una actividad significativa. Estas categorías ayudan a planificar, aunque pueden combinarse dentro de una misma tarea.

Mecanotransducción y mecanoterapia con la tabla canadiense en terapia de mano

Además, la mecanotransducción es el proceso por el que las células detectan estímulos mecánicos y los convierten en señales bioquímicas (Khan y Scott, 2009). En la tabla, la secuencia no va del tablero a la célula de forma directa, sino así:

Configuración → fuerza externa → estrés y deformación tisular → detección celular → señalización → respuesta de matriz → adaptación acumulativa

  1. Deformación. La carga deforma la matriz extracelular y modifica tensiones en la membrana, las uniones célula-matriz y el citoesqueleto.
  2. Detección. Integrinas, adhesiones focales, canales mecanosensibles y otras estructuras participan en la detección.
  3. Señalización. Proteínas como FAK y rutas como MAPK/ERK, PI3K/AKT/mTOR, YAP/TAZ o TGF-β intervienen según el tejido, la dosis y el contexto.
  4. Respuesta nuclear. La señal modula la expresión génica, la síntesis y degradación de proteínas, la organización celular y la actividad de la matriz.
  5. Adaptación. Las exposiciones repetidas, con recuperación y progresión, contribuyen a cambios funcionales y estructurales.

Conviene subrayarlo: la fuerza no ordena directamente al ADN, y la activación de una vía no garantiza un resultado clínico. La mecanobiología aporta plausibilidad al uso terapéutico de la carga, pero gran parte procede de modelos celulares, animales o de otros tendones (Hardy et al., 2023). Por eso, la extrapolación a una configuración concreta de la tabla canadiense debe formularse como inferencia, no como efecto demostrado del dispositivo.

Por ejemplo, en tenocitos humanos de isquiotibiales, la estimulación mecánica con periodos de descanso aumentó la síntesis de colágeno tipo I frente al estiramiento continuo (Huisman et al., 2014). Este hallazgo apoya que la recuperación forma parte de la dosis; sin embargo, no define por sí solo las repeticiones ni la resistencia para un paciente.

Tres escalas temporales que no deben confundirse

EscalaCambios posiblesInterpretación clínica
Segundos a minutosActivación muscular, propiocepción, redistribución de líquidos, deformación viscoelástica, analgesia o toleranciaPuede cambiar el desempeño dentro de la sesión
Horas a díasSeñalización, regulación de síntesis y degradación, respuesta inflamatoria o recuperaciónLa reacción posterior informa si la dosis fue tolerada
Días a semanasAdaptación acumulativa de fuerza, matriz, capacidad de carga y controlRequiere medidas seriadas y adherencia

Ventana terapéutica de carga

Asimismo, la relación entre carga y adaptación no es lineal. Además, la ventana terapéutica es el intervalo en el que el estímulo basta para el objetivo sin superar la capacidad actual del tejido. Además, su posición cambia con la lesión, el momento biológico, el sueño, las comorbilidades, el edema, la sensibilización, la exposición previa y la demanda diaria.

Zona de dosisPosible respuestaLectura clínica
InsuficienteEstímulo limitado o falta de progresiónÚtil para familiarización o protección, pero puede no alcanzar la adaptación
AdecuadaTarea de calidad y recuperación predeciblePermite progresar de forma gradual según el objetivo
ExcesivaDolor reactivo, edema, fatiga, pérdida de rango o deterioro del patrónReducir volumen, intensidad, rango, velocidad o complejidad
Adecuada con recuperaciónRestauración del rendimiento y respuesta acumulativaEl descanso es un componente activo de la prescripción

Asimismo, una fórmula didáctica útil es dosis mecánica = magnitud × duración × frecuencia. No obstante, no es una ecuación predictiva. A ella deben añadirse dirección, velocidad, repeticiones, tiempo bajo tensión, descanso, calidad del movimiento, fase de cicatrización y exposición total fuera de la consulta.

TERT y LLPS: relacionados, pero no equivalentes

Además, el LLPS (low-load prolonged stress) describe un estiramiento prolongado de baja carga. En cambio, el TERT (total end range time) es el tiempo total acumulado en que una articulación rígida permanece al final del rango bajo tensión. Asimismo, en terapia de mano, el TERT se ha estudiado sobre todo con yesos seriados y ortesis dinámicas o estáticas progresivas (Flowers y LaStayo, 1994).

Así, en terapia de mano, la tabla canadiense facilita posiciones sostenidas o trabajo cerca del final del rango. Sin embargo, un ejercicio activo de varios minutos no equivale al TERT ortésico de varias horas. Por eso, debe documentarse si el objetivo es movilidad pasiva, tiempo bajo tensión muscular, práctica motora o exposición funcional.

Además, la evidencia sobre TERT no justifica la regla de «más tiempo, mejor resultado». En un ensayo con ortesis Capener para el déficit de extensión de la IFP, los grupos de 6 a 12 horas y de 12 a 16 horas diarias no mostraron diferencias significativas. Hubo cruce entre grupos y la mayoría tuvo dificultad para usarla más de 12 horas (Glasgow et al., 2012). Asimismo, el mensaje clínico es integrar dosis, tolerancia y viabilidad.

Razonamiento clínico por tejido en la tabla canadiense en terapia de mano

Tendón reparado o lesionado

Además, la progresión respeta el protocolo quirúrgico, la resistencia de la reparación, la excursión necesaria y la respuesta individual. Asimismo, el modelo de fuerza progresiva para tendones flexores ordena los ejercicios desde la extensión pasiva protegida y el place and hold hasta los puños resistidos y el movimiento articular aislado con resistencia (Groth, 2004). En terapia de mano, la tabla canadiense aloja algunas etapas, pero no reemplaza la secuencia ni autoriza adelantar la carga.

Tampoco debe confundirse la sensación de esfuerzo con la carga real sobre la reparación. Además, la posición de muñeca y dedos, el tipo de puño, las adherencias, la resistencia externa y las compensaciones modifican la fuerza interna. Después del ejercicio, conviene vigilar pérdida de movimiento, aumento de dolor o edema y cambios en la calidad del deslizamiento.

Rigidez articular y tejido cicatricial

Antes de aplicar una postura pasiva, hay que distinguir rigidez articular, restricción capsular, adherencia tendinosa, cicatriz cutánea, edema, bloqueo óseo y protección por dolor. Así, el final de rango y la respuesta a la carga orientan la elección entre movilización, ejercicio activo, ortesis, manejo de edema o derivación.

Asimismo, las cargas prolongadas y bajas son útiles en ciertas contracturas. Aun así, la tabla no siempre es la herramienta más eficiente para acumular tiempo: una órtesis movilizadora ofrece mayor continuidad y reproducibilidad fuera de la sesión.

Fractura y posoperatorio

Además, la consolidación, la estabilidad, el material de osteosíntesis, las restricciones médicas y la respuesta inflamatoria determinan qué fuerzas son admisibles. Asimismo, en fases tempranas se prioriza el movimiento protegido de segmentos autorizados, el control del edema y la prevención de compensaciones. Después, la resistencia se introduce cuando el tejido y el plan quirúrgico lo permiten.

Condición neurológica

Aquí el objetivo se desplaza de la carga tisular hacia el control motor, la atención, la integración sensorial, el alcance, la liberación, la coordinación bimanual o el uso espontáneo. La tabla ofrece repetición y graduación; sin embargo, una mejor ejecución en el tablero no garantiza transferencia. Por eso deben incorporarse tareas significativas, variabilidad contextual y medición funcional.

Dolor persistente o respuesta autonómica

Ante dolor desproporcionado, alodinia, cambios vasomotores o sudomotores, edema marcado o temor al movimiento, la progresión lineal de resistencia puede ser inapropiada. En estos casos, la intervención integra educación, exposición graduada, desensibilización, control del edema, imaginería motora u otras estrategias, según la evaluación y la coordinación médica.

De la evaluación a la configuración: tabla canadiense en terapia de mano

PasoPregunta clínicaRegistro mínimo
1. Objetivo¿Qué actividad necesita recuperar?Actividad, prioridad y contexto
2. Limitación¿Qué componente restringe el desempeño?Dolor, ROM, fuerza, sensibilidad, edema, coordinación
3. Precaución¿Qué estructura debe protegerse y qué está autorizado?Diagnóstico, cirugía, fase y restricciones
4. Estímulo¿Qué tipo de carga o práctica responde al objetivo?Tensión, compresión, deslizamiento, control o resistencia
5. Configuración¿Cómo lograr el vector y la postura deseados?Accesorio, anclaje, palanca, estabilización
6. Dosis¿Cuánto y con qué descanso?Rango, series, repeticiones, tiempo, RPE, pausas
7. Respuesta¿Qué ocurrió durante y después?Síntomas, calidad, fatiga y reacción tardía
8. Transferencia¿Mejoró la actividad relevante?Prueba funcional o medida reportada

Criterios de progresión y regresión en la tabla canadiense en terapia de mano

Progresar no es solo aumentar la resistencia. Conviene modificar una variable a la vez para conservar la interpretabilidad:

  • Rango. Aumentarlo manteniendo la misma carga.
  • Tiempo bajo tensión. Aumentarlo antes que la resistencia.
  • Asistencia. Reducir la asistencia o la estabilización externa.
  • Volumen. Más repeticiones o series sin deterioro del patrón.
  • Palanca y dirección. Modificar el brazo de palanca o el vector.
  • Velocidad. Aumentarla cuando exista control suficiente.
  • Complejidad. Añadir precisión, variabilidad, secuencia o doble tarea.
  • Ocupación. Acercar la tarea a las demandas reales.

En cambio, la dosis se reduce si aparece dolor claramente creciente, edema reactivo, pérdida posterior de rango, fatiga que altera el control, aumento de temperatura, parestesias, signos de irritación tendinosa o incapacidad para recuperarse antes de la siguiente exposición.

Medición de resultados con la tabla canadiense en terapia de mano

Asimismo, el resultado no se mide por cuántas varillas movió el paciente, sino en relación con el problema inicial. Según el caso, se emplean:

  • Goniometría. Activa y pasiva, incluido el TAM cuando corresponde.
  • Dinamometría. De agarre y pinza, con posición estandarizada.
  • Destreza. Nine Hole Peg Test u otras pruebas.
  • Sensibilidad. Monofilamentos de Semmes-Weinstein y pruebas pertinentes.
  • Medidas reportadas. QuickDASH u otros cuestionarios.
  • Desempeño ocupacional. Canadian Occupational Performance Measure (COPM).
  • Respuesta. Registro de edema, dolor, tolerancia, fatiga y reacción al día siguiente.
  • Observación. Análisis estructurado de una tarea real o simulada relevante.

Una mejora biomecánica sin transferencia puede ser valiosa como etapa, pero no equivale a recuperación funcional completa. Además, la literatura ha señalado la tensión entre abordajes bottom-up y una práctica centrada en la ocupación (Burley et al., 2018). Por eso, la tabla debe funcionar como puente, no como destino.

Plantilla de documentación clínica

ElementoEjemplo de redacción
ObjetivoMejorar pronosupinación y control de prensión para abrir recipientes
ConfiguraciónSedente, hombro neutro, codo a 90°, cilindro de 4 cm, elástico anclado distal radial
Dosis3 series de 8 repeticiones, tempo lento, 60 s de pausa, esfuerzo percibido 4/10
CalidadSin compensación de tronco; ligera elevación de hombro desde la repetición 7
RespuestaDolor 2–3/10 durante el ejercicio, sin aumento de edema a los 10 minutos
PlanMantener resistencia y aumentar precisión; revalorar la respuesta tardía antes de progresar

Errores frecuentes al usar la tabla canadiense en terapia de mano

  1. Presentarla como tratamiento específico de una patología sin definir qué variable terapéutica se administra.
  2. Elegir ejercicios por tradición o apariencia, y no por evaluación.
  3. Asumir que más es mejor: más resistencia, dolor o repeticiones no equivalen a mayor adaptación.
  4. Llamar TERT a cualquier postura sostenida.
  5. Atribuir mecanotransducción exclusiva al tablero o prometer síntesis de colágeno en una sesión.
  6. Ignorar la respuesta tardía y progresar solo por el desempeño en consulta.
  7. No documentar anclaje, palanca, posición y dosis, lo que impide la reproducibilidad.
  8. Mantener ejercicios analíticos sin conectarlos con ocupaciones y participación.

Limitaciones de la evidencia sobre la tabla canadiense en terapia de mano

Asimismo, la literatura dedicada a la tabla canadiense en terapia de mano es limitada y se concentra en descripciones técnicas, capítulos formativos y reportes de uso. Por tanto, no hay evidencia suficiente para afirmar que el tablero sea superior a otras formas de ejercicio o movilización. Además, su justificación clínica procede de la biomecánica, la carga progresiva, la movilización de articulaciones rígidas, la ciencia del movimiento controlado y el valor de la práctica funcional.

Además, la evidencia de ejercicio para algunas condiciones de mano y muñeca sigue siendo heterogénea. Asimismo, una revisión sistemática sobre tendinopatías de mano y muñeca concluyó que la evidencia era limitada y que las dosis rara vez se describían con precisión (Cordella et al., 2023). Además, esta incertidumbre no implica ausencia de utilidad; exige transparencia, individualización, medición y renunciar a explicaciones causales excesivas.

La pregunta no es si la tabla funciona por sí misma, sino si la configuración elegida entrega la dosis adecuada, para el objetivo correcto, en el momento biológico correcto.

Conclusiones

La tabla canadiense en terapia de mano es una herramienta potente cuando se usa como sistema de dosificación y no como repertorio fijo de ejercicios. Su aplicación profesional exige identificar la actividad prioritaria, comprender la estructura y la fase biológica, seleccionar el estímulo, controlar las variables mecánicas y medir la respuesta durante y después.

La mecanotransducción explica por qué la carga influye en el comportamiento celular, pero no permite prometer una adaptación concreta a partir del tablero. Del mismo modo, TERT y LLPS aportan principios útiles para la rigidez, aunque no equivalen al tiempo bajo tensión de un ejercicio activo. En definitiva, la calidad clínica se demuestra en la reproducibilidad de la prescripción, la seguridad, la progresión basada en la respuesta y la transferencia a ocupaciones relevantes.

El dispositivo organiza fuerzas; el terapeuta diseña la dosis; la persona construye la función mediante práctica y recuperación.

Si buscas la versión para pacientes, lee tabla canadiense en rehabilitación de mano: qué es y para qué sirve.

Llevemos el razonamiento clínico a la práctica.

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Preguntas frecuentes para profesionales

¿La tabla canadiense tiene evidencia específica como dispositivo?

Asimismo, la literatura específica sobre el tablero es limitada. Además, su uso se justifica por principios biomecánicos, evidencia de ejercicio terapéutico y movilización, protocolos de reparación tisular y resultados medidos, sin atribuir al dispositivo efectos exclusivos.

¿Todo ejercicio sostenido en la tabla canadiense es TERT?

No. Asimismo, el TERT describe el tiempo acumulado que una articulación rígida permanece al final del rango bajo tensión, habitualmente con una ortesis de movilización. Además, el tiempo bajo tensión de un ejercicio activo no es equivalente.

¿La tabla canadiense en terapia de mano puede usarse en fases tempranas?

Sí, si la configuración respeta las restricciones quirúrgicas y biológicas. Asimismo, el tablero no define la intensidad: según la posición, facilita movimiento protegido o genera una carga excesiva.

¿Qué escala de dolor conviene usar con la tabla canadiense?

La EVA o la escala numérica forman parte del monitoreo, pero no deben usarse aisladas. Asimismo, se combinan con edema, temperatura, fatiga, calidad del movimiento, pérdida de rango, respuesta tardía y objetivos del tejido.

¿Cómo comparo sesiones de tabla canadiense?

Registrando parámetros reproducibles: posición, accesorio, anclaje, recorrido, resistencia, repeticiones, tiempo bajo tensión, pausa, esfuerzo percibido y reacción posterior.

¿Cuándo elegir ortesis y no tabla canadiense para la rigidez?

Cuando el objetivo requiere acumular tiempo prolongado y reproducible en rango final, una ortesis movilizadora suele ser más eficiente. Además, la tabla complementa con actividad, control y trabajo específico dentro de la sesión.

¿Cómo mejorar la transferencia a la vida diaria?

Partiendo de la ocupación prioritaria, entrenando componentes en la tabla, variando el contexto y terminando con una tarea real o simulada. Después se revalora el desempeño, no solo las variables corporales.

Este contenido tiene fines formativos para profesionales de la salud y no sustituye el juicio clínico individual ni las indicaciones del equipo médico tratante.

Referencias

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  • Flowers, K. R., & LaStayo, P. (1994). Effect of total end range time on improving passive range of motion. Journal of Hand Therapy, 7(3), 150–157. https://doi.org/10.1016/s0894-1130(12)80056-1
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  • Huisman, E., Lu, A., McCormack, R. G., & Scott, A. (2014). Enhanced collagen type I synthesis by human tenocytes subjected to periodic in vitro mechanical stimulation. BMC Musculoskeletal Disorders, 15, 386. https://doi.org/10.1186/1471-2474-15-386
  • Khan, K. M., & Scott, A. (2009). Mechanotherapy: How physical therapists’ prescription of exercise promotes tissue repair. British Journal of Sports Medicine, 43(4), 247–252. https://doi.org/10.1136/bjsm.2008.054239
  • Valero Arregui, C., & Font Junyent, E. (2020). Bases para el uso de la tabla canadiense en la terapia de mano. En R. Cantero Téllez (Coord.), Terapia de mano basada en el razonamiento y la práctica clínica (pp. 175–183). Universidad Internacional de Andalucía. https://doi.org/10.56451/10334/6173